
Jim Gilbert, Foxtrot © Todos los derechos reservados
Si bien hace muy poco que empecé esto, todos cambiamos de un segundo para el otro o en menos tiempo; eso me vale para justificar que pierdo mucho tiempo maquillándome mientras mi pretendiente me espera en el salón deseoso de acompañarme al baile de graduación.
Hace mucho tiempo me quise hacer el valiente e intenté ser lo que Thomas Angermann fue (y seguramente en un futuro querré ser lo que ahora es). Esa tentativa no pasó del boceto y desde entonces soy consciente de mi poco talento creativo. Más tarde, necesité establecer premisas arbitrarias y maniáticas que me ayudaran a hacer algo: WordPress sí y solo sí; Helvetica sí y solo sí; black, white y los labios red; tags en lugar de categorías; hiedra para decorar; una flechita PROPERTY~of~EbOY para los enlaces externos. A la poción le di el nombre de pixel_gameboy porque la bonita Game Boy™ de Andy Cody coronaba lo soso. También solicité la ayuda del hambriento Feedbot de Matt Forsythe.
De eso hace tres meses… ¡Ahora he cambiado! El nuevo vestido se llama red_genocide por la typo de Genocide Graphixxx que he explotado con un propósito en el cual no creo: tener que reafirmar mi identidad con un título prescindible. ¿Por qué no matamos los headers si en el marco de la ventana del navegador ya aparece el título? Me he vuelto más oscuro y menos puro: los colores han dejado de ser nombres para convertirse en valores rgb. Sigo siendo esclavo de algunas manías y, por supuesto, la GAME BOY™ es imprescindible.
Aprovecho para recordar los peligros de usar IE® si surfeas aquí: las pseudo-clases :before y :after no funcionan y por lo tanto es imposible ver 1) la flechita para los enlaces externos; 2) la hiedra; 3) las necesarias comas en la enumeración de tags.
¡Gracias por admirar mi nueva no tan radicalmente diferente identidad! Se aceptan quejas.
Y hablando de genocidios rojos… ¡Gracias por no cazar zorros! Jonathan Jones explica muy bien en estos artículos del 2004 los motivos por los cuales no es arte, deporte, ni cultura: The unspeakable in pursuit of the uneatable y A Georgian invention. Lo mismo vale para los toros.