libros

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Transit Maps of the World

31/3/10 2:27 , , , .

Sam Loman, Underskin (detalle)

Aviso: No voy a hablar del gran Harry Beck.

Transit Maps of the World: The World’s First Collection of Every Urban Train Map on Earth es uno de mis libros favoritos. Un libro tan bonito es imposible que no lo haya escrito alguien tan apasionado. Mark Ovenden (Flickr!) es un bicho raro alucinado por la cartografía que lee mapas de carreteras en lugar de cómics y que ocupa su tiempo libre viajando en metro, haciendo garabatos de extensiones imposibles o imaginando nuevos sistemas de transporte público.

This book celebrates the diversity of rail-based transit systems in urban enviroments by collecting together for the first time their cartographic evolution. These include remarkable and innovative design practice conveying complex information in accessible form. Intended for the widest possible audience, this book makes no attempt to resolve any controversy as to what makes a true subway, underground, or metro. Rather than accepting the narrower definitions of the railway enthusiast or industry specialist, the book deliberately includes systems that have chosen to market themselves as urban-transit networks. This book simply indulges in the joy of the graphic design employed to show the traveler how to get from station A to station B.Mike Ashworth (Design and Heritage Manager, London Underground)

En la tienda online del LT Museum se puede adquirir el cautivador y esquemático panorama de la ciudades incluidas en el libro concebido por el propio Mark Ovenden pero amablemente presentado por Alan Foale, el diseñador encargado de mantener y actualizar el actual mapa del metro de Londres. En la misma tienda también se puede adquirir el que puede ser sin duda el póster favorito de Dua aunque la profunda fascinación que siente por la ciudad de sus sueños le haga preferir este otro.

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OBEY

11/10/08 23:55 , , , .


Shepard Fairey, Nineteen Eighty-four


Shepard Fairey, Animal Farm

En todas partes informan con mucha emoción que Shepard Fairey (aka OBEY) ha diseñado las portadas de 1984 y Rebelión en la Granja para la nueva reedición de Penguin. Me los he comprado, claro está. Lo que no he comprado ha sido este poster (ya agotado) de Barack Obama.

Un poco más sobre Shep Fairey, el artista favorito de Heidegger:

You scored 1 point! Bonus: Babes With Books — Pictures of pretty girls reading and studying. Smart girls are sexy!

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Škocjanske jame

9/9/08 14:27 , , .


Electric Gobo, mom_01_640


Electric Gobo, mom_02_640


Electric Gobo, mom_03_640

Uno de los acontecimientos más importantes de mi vida ha sido la lectura por vez primera de «En las Montañas de la Locura». Automáticamente se convirtió en un de mis libros más apreciados. Deseé mucho ser geólogo y biólogo… (arqueólogo ya lo ambicionaba desde mucho antes). Admiro profundamente a los profesores Dyer, Lake y Atwood de la Miskatonic University; sabios especialistas, minuciosos investigadores, arriesgados exploradores. Cuando a día de hoy releo a Lovecraft mi deseo es ante todo llegar a ser un escritor igual de talentoso (sobre todo en el aspecto formal), pero aún despierta en mí un incontenible interés por saber mucho mucho sobre ciencias de las naturaleza.

Mis igual de admirables profesores de Filosofía de la Universitat de Barcelona obligan leer sobre física, química, biología y cualquier ciencia pertinente para poder construir un buen discurso basado en una buena reflexión. Sino que se lo digan a Maryanne Wolf, la autora de «Proust and the Squid».

Una reciente visita a las cuevas de Škocjan (Škocjanske jame) me ha impresionado. Inmensas salas de natural arquitectura primigenia con tonalidades extraterrestres. No, no hay testimonios de civilizaciones antiguas pero sí exclamaciones desquiciadas de origen demasiado claro (Tekeli-li! Tekeli-li!)

A 185 metros de profundidad he vuelto a sentir, igual que cuando leía el report del Profesor William Dyer, la llamada de la Biología y la Geología; fauna, flora y minerales que reconocer y analizar y mi orgullo curiosidad que satisfacer.

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Knjigarna Azil

1/9/08 12:03 , , .


Knjigarna Azil, Zemljevidek Azil

Mi librería favorita del mundo está en Ljubljana, justo al lado del palacio barroco antes sede de las asambleas provinciales (Lontovž) y escenario de teatros italianos ambulantes y ahora Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias. También, rodeada de casas burguesas de fachadas bien o no tan bien conservadas. Muy cerca de la Biblioteca Nacional y Universitaria (NUK).

Se llama Azil y es una amada princesa bella, curiosa, despierta, dulce y pequeña; una señorita de buenas maneras… exactamente igual que mi ciudad favorita del mundo. Una estrecha puerta doble como la de un balcón y justo encima un rótulo si-no-puedes-hacerlo-grande-hazlo-rojo. En la entrada una para nada aparatosa pizarra que se sostiene como los naipes de un castillo donde está escrito el menú del día.

Sin darte cuenta que no puedes no entrar, entras. Dos pasos de ancho y siete hasta el fondo donde hay un mostrador con muchas pilas de muchos libros. A la derecha, una librería del tipo Expedit pero elegante; espacios cuadrados a cada uno de los cuales le corresponde una etiqueta escrita a mano con letra ligada… es la misma caligrafía pizpireta de la pizarra.

A la izquierda, un pequeño, alargado (prismático) y acolchado asiento blanco donde puedes sentarte y leer, claro; un tablón de información con fotografías, postales, artículos de diarios, carteles de eventos, dibujos de niños. A lado y lado (y encima) del rincón de lectura: columnas de libros (ediciones antiguas y baratas de novelas clásicas), cajones con libros de oferta y un cubo especial con libros gratis. Sí… lo coges, das las gracias (hvala lepa) y te lo llevas. Si en ese cubo no hubiera tesoros no lo mencionaría y tampoco sería especial. Los libreros son una chica y un chico jóvenes y tímidos. Sonríen todo el rato y si intentas hablar en esloveno hacen el esfuerzo de entenderte y te ayudan devolviéndote frases lentas y sencillas.

Todo pinta muy bueno pero… ¿qué hay del fondo? En Azil puedes encontrar (entre otras muchas cosas): «The Narrative of Arthur Gordon Pym», «Gaming Essays On Algorithmic Culture», antiguos recopilatorios de Calvin & Hobbes, «Walter Benjamin’s Archive», catálogos de exposiciones locales pasadas y presentes, la Descripción de Grecia de Pausanias y más clásicos griegos poco populares, «The Beginnings of Western Science» de Lindberg, «The Witches» de Roald Dahl, «The Wonderful Adventures Of Nils Holgersson», «How To Be a Graphic Designer Without Losing Your Soul», muchos libros de Giorgio Agamben y Deleuze, mapas de ciudades invadidas, «Wall and Piece» de Banksy, «Lewis Carroll in Numberland», (…). Echar un vistazo siempre te llevará más del tiempo propuesto.

Habiendo picado algo (que seguro que sí), recomiendo tomar Novi Trg hasta el Ljubljanica y continuar por Breg en dirección contraria al puente de los dragones hasta encontrar un solitario (y sombreado por un sauce llorón) lugar en la ribera de Plečnik al paso del río por Trnovo en el que poder sentarte y leer.

Por cierto, Knjigarna Behemot (Židovska steza 3) es menos bonita pero no menos estupenda. Atesora buenas ediciones de interesantes libros siempre en inglés. Casi todo ensayo pero también literatura de cualquier género. Sí, también best-sellers… pero están en el rincón más oscuro.

Bonus: La segunda cosa más importante que se debe conocer cuando de visita en cualquier ciudad del mundo es el mejor Falafel. En Ljubljana lo encontrarás en Trubarjeva 40. No pasa desapercibido pues es muy bonito. ¡La especialidad más barata (2,80€) es un durum gigante con 5 croquetas! Todo se prepara y se cocina artesanalmente. El cocinero es un estudiante joven, guapo y muy simpático al que le gusta viajar. Es divertido charlar con él y te explica aventuras increíbles. Por cierto, solo podrás pedir falafel y más falafel; alegremente es 100% vegetariano (¡olé!).

Advierto que recién acabo de regresar muy excitado de Eslovenia e igual me pongo un poco monotemático…

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Observaciones sobre los colores de Ludwig Wittgenstein

31/8/08 18:47 , , , , .


chotda, bookshelf spectrum, revisited

WITTGENSTEIN, Ludwig. Observaciones sobre los colores. Título original: Remarks on Colour. Publicado en inglés por Basil Blackwell, Oxford. Traducción de Alejandro Tomasini Bassols. Barcelona: Paidós, 1994. Paidós Estética, 21. ISBN 84-7509-836-3.

«Observaciones sobre los colores» es una obra del pensador Ludwig Josef Johann Wittgenstein aparecida en alemán en 1977 bajo el título Bemerkungen über die Farben editada por G. E. M. Anscombe. Compuesta por apuntes escritos en notas sueltas para su posterior selección y ordenación -de acuerdo con el proceso habitual de Wittgenstein-, se trata de una obra que eleva el color a una perspectiva conceptual, más allá de su calidad física, psicológica e incluso artística. A pesar de que el tema es solo una excusa para ejercitar el análisis filosófico -los colores invitan a filosofar (…) proponen un enigma que nos estimula-, Wittgenstein traza progresivamente desde el lenguaje un camino que nos lleva hasta la esencia del concepto de color.

El conjunto de todas las notas es una gran construcción levantada con base crítica en la tradición de la Óptica de Newton y, sobre todo, de la Farbenlehre de Goethe apoyándose más en la perspectiva de este último -no puramente científica y más centrada en el sujeto- como punto de partida para la suya propia. Se trata de un viaje de reflexión que empieza señalando las propiedades esenciales y atemporales de los colores y acaba describiendo toda su carga conceptual, es decir, su significado. A través de los divertidos juegos de lenguaje -Sprachspiel- se demuestra que el hecho de que tengamos un concepto se manifiesta en su uso. De esta manera, el tema del color se vuelve insuperable como ejemplo de la importancia del contexto social y antropológico en el que se desarrolla el uso de la palabras.

Una valoración basada en mi personal punto de vista, me llevaría a destacar por encima de todo la original y genial propuesta de Wittgenstein de poner en marcha la máquina de filosofar. «Observaciones sobre los colores» es un libro bonito por sus juegos y magnífico por su proceder cartesiano. Ahora bien, una valoración que toma seriamente el tema sobre los colores y duda de las premisas y proposiciones puede llegar a ser algo crítica con algunos aspectos. Por ejemplo, el trato inatacable de algunas proposiciones de experiencia hacen suponer que si bien son falsas, es necesario desconfiar de todos los juicios. Por otro lado, los límites con lo empírico quedan confusos y ello lleva a que las mismas proposiciones sean, a veces, expresión de una norma y, al mismo tiempo, de una experiencia y, como consecuencia, no pone nada en claro salvo el buen funcionamiento de su máquina de filosofar. Es por eso que el trato que Wittgenstein le da a los colores no interesa al artista -al menos técnicamente- ni al espectador. Ahora bien, esta máquina de filosofar es un instrumento poderoso que, a mi juicio, debe ser utilizado por el artista y también por el espectador.

Observaciones sobre los colores de Ludwig Wittgenstein (*.pdf/76 KB/Drop.io).